Las rencillas de Valle-Inclán y Echegaray

Conocidas eran las rencillas y el odio que sentía Don Ramón María del Valle-Inclán hacia su homólogo José de Echegaray.

Valle-Inclán no se perdía ni uno de los estrenos de su adversario para ser el primero en criticarlo.

En una de sus comedias, se decía de una señora que poseía “nervios de acero bajo una piel de seda” y Valle-Inclán ya no pudo más. Se levantó de su butaca y voceó:

-¡Eso no es una mujer! ¡Eso es un paraguas!

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