Oscar Wilde y Hacienda

El excéntrico escritor irlandés se mandó fabricar una cama japonesa que era incomodísima.

Un día recibió la visita de un inspector de Hacienda que le reclriminó que no pagará sus impuestos.

-¿Usted cree que debo pagarlos?– preguntó Wilde

-Hombre, esta casa es suya y usted duerme aquí– contestó el inspector

-Cierto. Pero mire usted esa cama. Duermo aquí, ¡pero duermo tan mal!

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